El Mar de Aral se formó en una depresión en medio del desierto de Asia Central, rellenada con el agua aportada por los ríos Amu Daria y Sir Daria, hace entre 10 y 20 mil años. Se convirtió así en un extenso lago (hasta los años 60 el 4º lago más grande del mundo) lleno
de vida, hasta que en los años 60 empezó su declive. Hoy día cuando sobrevuelas la zona se ve una mancha azul verdosa de agua, rodeada por terreno blanquecino, lo que era el fondo del lago ahora cubierto de salitre. Lo que se observa es el paisaje cuadriculado de los monocultivos de algodón, los que beben el agua de los ríos que nutren el Mar de Aral. La producción de algodón fue propiciada por los rusos en el siglo pasado, y así prácticamente se abandonó la agricultura de subsistencia que había mantenido a la población circundante durante siglos. Aquella agricultura se basaba en pequeñas parcelas de policultivos que se prolongaban todo el año y mantenían a las familias ocupadas, con lo necesario para subsistir (aún se pueden ver estos pequeños terrenos junto a los ríos). El cultivo de algodón produjo entre otros desastres el deterioro del suelo y la desecación del Mar de Aral, a los que siguieron la ruina de la pesca, el cambio del clima con el aumento de la sequía, la contaminación del agua por plaguicidas y sales con iones metálicos (el agua tiene niveles muy altos de estroncio, zinc y manganeso). Los efectos de estos venenos sobre la salud de la población producen escalofríos: hepatitis, infecciones intestinales, anemia, bronquitis crónica, cánceres de garganta e hígado, aumento de la mortalidad infantil… Sin olvidar el paro de muchos trabajadores una vez cosechado el algodón. Y para más inri el algodón es exportado como materia prima, por falta de infraestructuras con las que transformarlo y el país no logra grandes beneficios. Uno se queda sin palabras… ¿Será posible alguna solución? Se han hecho algunas propuestas como: mejora de los sistemas de riego, instalación de plantas de desalinización, tasas por el uso del agua de los ríos, introducción de especies de algodón alternativas, con menos necesidades de agua, trasvase de agua de los glaciares de Siberia hacia el mar de Aral y utilización de menos productos químicos en el proceso del algodón.
Documento en pdf: Mar de Aral
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